domingo, marzo 27, 2011

nunca más

Una guitarra cuelga
abajo de dos palabras
impresas en la remera,
adentro está ella
cantando con una
suavidad que llena
de memoria la pequeña
plaza sin nombre.
A sus espaldas
va apareciendo
Julio López
en un mural
que la vida
debería imitar.

2 perros ladraron:

Anónimo dijo...

para no olvidar!
Flor.

preta dijo...

un minita
con la remera
de grinpis.